Despenalizar significa dejar
de tipificar como delito una conducta (en este caso el aborto) castigada por la
legislación penal, usualmente con penas de cárcel.
En alguna países, la
despenalización del aborto se permita una excepción al delito del aborto, por
ejemplo cuando el embarazo pone en riesgo la salud o la vida de la mujer,
cuando el embarazo es resultado de alguna forma de violencia sexual, cuando el
feto tiene alguna malformación que no le permitirá sobrevivir más allá del
parto o cuando la mujer se encuentra en condiciones de pobreza.
En el Perú esa decisión está
en las manos de los políticos.
El Perú es uno de los países que lidera la
tasa de violencia contra la mujer, niñas y adolescentes víctimas de una
violación sexual resultan embarazadas, por estos motivos se presentó un
proyecto de ley al Congreso de la República, para que ponga en agenda la
discusión y apruebe, cumpliendo con proteger y garantizar los derechos de las
mujeres a la libertad de decidir de continuar o no con un embarazo cuando éste
haya sido producto de una violación sexual.
Obligar a una mujer a
continuar con un embarazo forzado se convierte en un segundo hecho de
violencia, esta vez ejercida por el Estado, quien no solo desprotege a la mujer
frente a la violación sexual, sino que desconociendo el sufrimiento y dolor
psíquico de orden traumático de la víctima, le impone la continuación de un
embarazo no deseado e impuesto y ello constituye un acto de tortura.
La proposición fue
sustentada el martes 4 por la abogada constitucionalista Jeannette Llaja
Villena, el médico obstetra Luis Távara Orosco y la psicóloga Rossina Reyes
Meléndez, quienes argumentaron que se trata de devolverle a la mujer el derecho
a decidir sobre su cuerpo y permitírsele recurrir al aborto cuando no desee
continuar con un embarazo originado en una violación.
Los casos de violación
sexual afecta a mujeres de todos los grupos étnicos y de diferentes condiciones
económicas, muchas mujeres a causa de esto se suicidaron.
Pero existe una firme
oposición que afirman que con el aborto se pretende hacer pagar a una criatura,
“el más inocente de los seres”, sin culpa alguna, por un delito cometido por un
violador. El aborto no borra la
violencia, solo lo “invisibilidad”, y por el contrario somete a la mujer a
recordar el acto mismo de su violación.
Consideran que la
despenalización del aborto por violación sexual podría constituir el primer
paso hacia una aprobación del aborto libre, “la cultura de la muerte”, y
que brindara protección y cuidados a la
mujer violada.
Otros consideran que el
aborto es una segunda violación más traumática que la primera.
Pero que pueden entender
estar personas y todos aquellos que se oponen a la despenalización del aborto
si nunca pasaron por esta situación y no conocen las necesidades y
los miedos de las víctimas. Quien les da apoyo de psicólogos para superar su
dolor.
Imagínese que una
adolescente pasa por una situación así, para empezar su vida estará truncada,
si tiene traumas cuando nazca él bebe esta niña lo va odiar, acaso las personas
que se oponen a esto irán a su casa a darle
amor o si es pobre lo ayudaran cuidarlo, darle salud
educación, alimentos; más la sociedad se caracteriza por dar la espalda.
Solo se limitan negarse a no ver las consecuencias. Todos tenemos
derecho una vida digna sin dolor y sin sufrimiento, pero donde está la
dignidad si la mama llora al ver la cara
de su bebe y le recuerda a aquel día lamentable.
Mas indigno será la vida del
bebe que crecerá sin padre, cuando pregunte que le dirán, tal vez sea maltratado, no porque su mama no
le quiera, solo que no pudo superar lo vivido. Si tan solo pensamos en al
futuro de este angelito que no tiene la culpa de llegar a la tierra, que
penurias pasara peor aun cuando la sociedad
le da la espalda.
La decisión no está en los
políticos ni en las personas que por motivos religiosos se oponen, no hay moral, ni dignidad en condenar a una
vida triste a dos personas inocentes. La decisión es de la víctima solo ella
sabrá si podrá con esta carga o bendición.
No podemos obligar a una
mujer a continuar un embarazo por violencia sexual, todo embarazo debe ser
fruto de una decisión responsable, seria y feliz.
No condenemos a una vida
lamentable a dos personas inocentes, él bebe no tiene la culpa de lo que
sucedió, si existe el paraíso es mejor que este allí, un angelito no merece
venir a sufrir a la tierra por actos crueles.

































