Los juicios que hacemos de
los demás debemos hacerlos también sobre nosotros mismos. No debemos pensar que
estamos en posesión de la verdad y los otros no, porque creamos separación, desigualdad y
sufrimiento.
Tampoco debemos de creer que
el otro posee la verdad y yo no la realidad es que ambos poseemos una parte de
la verdad y una parte de ilusión, cada uno de nosotros es diferente, el mundo
es diverso esto nos permite conocer las diferentes culturas, animales, plantas,
vivir en colores donde podemos aprender nueva cosas, nos da vitalidad, creatividad.
Favorece nuestro desarrollo,
ha desarrollado y está desarrollando a partir de un conocimiento tan sencillo
infinidad de formas cada vez más bellas y maravillosas.
“Los dos miramos al mismo
elefante, pero tú vez la cola y yo veo el tronco. Cuando se mira por separado,
la cola y el tronco parecen que no tienen nada en común. Solo cuando se ve la
totalidad del elefante es cuando la cola y el tronco unidos, cobran sentido.”
La única forma en la que
admitiré la experiencia es aceptarla
como cierta, de la misma manera que acepto la mía como tal.
Debes dar la misma
credibilidad a tus percepciones que a las de los demás. Hasta que no
establezcamos esta igualdad, la semilla del conflicto permanecerá entre
nosotros.
No es necesario que digas
que tú tienes razón y que ellos están equivocados. No necesitas reemplazar su
verdad por la tuya, o vivir una vida según los pensamientos de otros. Ni
tampoco es preciso que diga que tu estas equivocado y que insista en que debes
vivir tu vida según tus condiciones.
Es mentira creer que para
estar unidos debemos estar en acuerdo, debemos aceptarnos tal y como somos,
porque lo que tú piensas, tu experiencia de vida, tu ideología, necesita un complemento
un aporte algo diferente que te haga ver lo que tus ojos no ven, cada uno tiene una percepción diferente de
acuerdo a su vivencia, a lo que escucho,
vio, oyó. Las ideas contrarias se complementan aportan algo nuevo y diferente.
Aprende a respetar lo
piensan y sienten incluso cuando no te
gusta o no estás de acuerdo con ello. Incluso aunque te disguste.
Al comunicar lo que piensas
o sientes sin hacerte responsable de tus pensamientos y sentimientos, acepta tu
propia experiencia y permite que ellos tengan la tuya.
Cuando sentimos que la otra persona nos acepta
tal y como somos, tenemos la motivación para adaptarnos el uno al otro.
Adaptarse es hacerle al otro un lugar junto a nosotros; es no imponerse ni que
se nos impongan.
Una vez que se llega a la
adaptación, ambas partes moran juntas. El hombre y la mujer, el blanco con el
negro, el rico con el pobre, los judíos con los cristianos. Aceptar nuestras
diferencias es honrar la humanidad que tenemos en común, es bendecir mutua y
profundamente la experiencia que compartimos.
De modo que la cola y el
tronco discutirán hasta ponerse morados y ninguno de los dos ganará la
discusión. Ambas experiencias son igualmente válidas.
Al aceptar la validez de tu
experiencia sin intentar cambiarla, sin intentar que sea algo más parecida a la
mía, mi propia experiencia empezara a adquirir un mayor significado.
Un mundo que pretende
conseguir un acuerdo, encontrara conflicto y sectarismo. Un mundo que
proporciona un espacio seguro a la diversidad, encontrara la unidad esencial
para convertirse en entero.
Frente a los opuestos
tenemos dos opciones: resistirlos o abrazarlos. Si los resistimos, provocaremos
un conflicto entre el yo y el otro. Si los aceptamos, los integraremos como
agentes dinámicos y originaremos una transformación alquímica en el interior
del yo.
El pensar diferente permite el equilibrio en el mundo.
Las ideas opuestas, no se enfrentan una a la otra si no
son complementarios tan insurreccionados, que la existencia de uno precisa de la existencia del otro y
de cuyo equilibrio depende la armonía.
De la unión de estos surge
el equilibrio cada parte se relaciona con una cualidad o característica, porque
nada permanece fijo e invariable, que todo en la naturaleza evoluciona, y que
en ningún momento se mantiene estancado y parado en el tiempo.
Comprender la diversidad no
es complicado, es entender que cada uno de nosotros aunque iguales ante la
naturaleza somos diferentes, esto nos
hace únicos, respetables irrepetibles.



LA REALIDAD ES FALSA PERO TIENE PARTE DE REAL , EN CAMBIO LA ILUSIÓN VIENE A SER UNA FANTASÍA QUE SI SE PUEDE HACER REALIDAD DEPENDE DE CADA UNO COMO LO IMAGINEMOS O TAMBIÉN COMO LO VREEMOS
ResponderEliminarpor eso somos libres
EliminarBuen artículo, considero que aunque todos pensemos diferente... Eso no nos convierte en enemigos.
ResponderEliminarseria buenos que todos los apliquemos
Eliminarpero todas las ideas distintas nos ha separado , todo por no comprender la incomprensión del otro
ResponderEliminarEl mundo es el mundo gracias a que existen puntos contrarios que se complementan, ninguno está encima del otro
ResponderEliminarLas diversas posiciones o pensamiento son parte del aprendizaje, ayuda a enriquecer nuestro vocabulario y tener una amplio conocimiento.
ResponderEliminaraveces hay discusiones entre dos y ambos creen tener la razón y luego llega un tercero con la solución cada idea e de acuerdo al contexto en la que se desarrolla la persona
ResponderEliminarHay que aceptar nuevas ideas, aunque nos parezca locas, uno no siempre es dueño de la verdad.
ResponderEliminarser libres sin cadenas
ResponderEliminar